Cultura

Amazon cumple 20 años desafiando las predicciones

Muchos vaticinaron que no podría competir con Barnes Noble, pero fallaron, como también los que apostaron que no ressistiría el estallido de la burbuja y más recientemente, la competencia con Wall Mart. Todos erraron.

El crédito hay que dárselo a Steve Ballmer. El 22 de octubre, el ex máximo responsable ejecutivo de Microsoft se presentó en el programa de Charlie Rose y arrojó una sombra grave sobre Amazon.com, su antiguo rival. “No ganan dinero, Charlie”, dijo Ballmer. “En mi mundo, no hay un negocio de verdad hasta que gana dinero”.

Los antecedentes de Ballmer como pronosticador en tecnología no son buenos. (Véase: “No hay probabilidades de que el iPhone alcance una cuota de mercado significativa”.) Pero esta vez, el Sr. Indicador en Contra probablemente se superó a sí mismo. Hasta ese día, la acción de Amazon había bajado 27% anual en tanto los inversores estaban preocupados por un crecimiento menor y por su incapacidad para ganar dinero.

Contra toda probabilidad, el pronóstico de Ballmer coincidió exactamente con el punto más bajo del destino de Amazon. Desde que habló, la acción avanzó 42% gracias al repunte del crecimiento de los ingresos e inclusive algunas magras ganancias trimestrales. En su unidad de servicios de nube, Amazon Web Services, la guerra de precios iniciada por Google mejoró la suerte de Amazon llevando a más máximos responsables de información a poner la mira en la nube pública, donde Amazon ofrece la mezcla más integral de servicios. AWS se apresta a generar unos US$5.000 millones en 2015, con un saludable margen operativo de 17%. En otras palabras, se parece mucho a un negocio de verdad.

No es el objetivo aquí atormentar a Ballmer, que admite una comparación sumamente débil con el máximo responsable ejecutivo de Amazon, Jeff Bezos. (Uno todavía es un rey de la tecnología que ha orientado su empresa hacia nuevos mercados; el otro pasó al básquetbol como propietario de Los Angeles Clippers, después de pasar por alto una década de tendencias importantes.) Es, más bien, una buena manera de conmemorar los inminentes 20 años de Amazon el 15 de julio, una ocasión que la empresa está celebrando con algo llamado Prime Day, una panoplia de ofertas destinadas a atraer la atención sobre los bajos precios  del sitio y su servicio de envíos en dos días.

Amazon viene haciendo quedar en ridículo a observadores como Ballmer desde hace dos décadas. Hace 20 años, Bezos y unos pocos empleados iniciales, trabajando desde una pequeña oficina cerca del antiguo estadio Kingdome en Seattle, abrieron su primer sitio Web de venta de libros con mucho texto en el mundo. Lo primero que se dijo es que caerían rápidamente frente a Barnes Noble, luego que se quedarían sin efectivo y perecerían con la burbuja punto.com, y más tarde que serían avasallados por Wal Mart Stores. Posteriormente, se insistió en que no correspondía que Amazon manejara un portal minorista en la era de las búsquedas de Google o que compitiera en hardware contra un Apple en pleno resurgimiento.

Bezos no ha facilitado nada a los observadores, manteniendo los planes y las perspectivas en reserva. Incluso para su aniversario, la empresa está haciendo y diciendo poco a los periodistas. Hasta donde yo sé, Bezos no ha otorgado entrevistas especiales ni llevará a cabo celebraciones con los empleados. (Para el 10° aniversario de Amazon, hubo un concierto gratis de Bob Dylan.) A medida que Amazon se introduce más en nuestras vidas, más opaco se vuelve. La empresa prefiere hacer ruido hablando a los consumidores con tentaciones como el Prime Day, que llevó a Wal Mart a lanzar su propia serie de ofertas rivales.

Lo más importante es quizá que Amazon todavía está por detrás de Google y Apple en la carrera para diseñar y vender dispositivos móviles, las nuevas vías de acceso al mundo de los medios. La verdadera amenaza existencial para Amazon probablemente sea eludir a las empresas que tratan de arrebatarle clientes. O acaso esa resulte una más, en la larga lista de malas predicciones sobre Amazon.

 

Fuente: La Tercera,

 

Escribir un comentario

A %d blogueros les gusta esto: