Cultura Región

BiobioCine ofrecerá pura calidad tras selección entre 900 películas

Casi un año atrás, el Teatro de la Universidad de Concepción se repletó durante la inauguración del Festival BiobioCine, que presentó como película inaugural la cinta “Colonia”. Dicho estreno fue uno de los hitos culturales del 2016 en Concepción, lo que deja la vara bastante alta para lo que se viene este año.

Y es que ya está casi todo listo para lo que será la quinta versión de un festival que ha ido creciendo y madurando con el tiempo. La convocatoria de este año, para participar de su selección oficial, fue la más grande registrada desde los inicios del festival, en 2012.

Francisco Toro, director de la cita penquista, adelanta que, a diferencia de otros años, se tomaron decisiones distintas a la hora de establecer la programación. “Este año no tenemos tantas películas como en la versión anterior, pero creemos que la selección está en un gran nivel. Esto se debe a que creemos que algunos títulos merecen ser repetidos, para que más gente los pueda ver”, explicó.

Tal como en la última versión, en total son cuatro las categorías que compiten en Biobiocine: Largometraje ficción, corto ficción, largometraje documental y corto documental. Precisamente, lo más llamativo de este año es la cantidad sin precedentes de postulaciones que llegaron, para formar parte de la competencia y de la selección oficial. “Revisamos más de 900 películas, el mayor número que ha llegado en todas las versiones. Solo el primer día de la convocatoria llegaron unas 180 películas”, asegura Toro.

INAUGURACIÓN Y SALAS

En la versión 2016 las dos salas escogidas para la mayoría de las proyecciones fue el Aula Magna y el Teatro UdeC. Este año se sumará la Sala Andes como uno de los espacios regulares de exhibición. Esto se debe a que el Teatro Universidad de Concepción solo albergará la inauguración del evento, que se efectuará el día jueves 20 de abril, con una película por definir.

El productor ejecutivo del BiobioCine, Ramón Ávila, explica que la Sala Andes apareció como una opción ante la imposibilidad de contar activamente con el Teatro.

“Este tema pasa por completo por la disponibilidad de horarios del Teatro UdeC. Si dependiera de nosotros, esa debería ser la principal sala de este festival. Sabemos que hubo una remodelación y se han juntado muchos eventos y otras cosas. Para nosotros igual es importante que el BiobioCine se mantenga en el centro de la ciudad, y en ese sentido creemos que la Sala Andes cumple con esa consigna”, argumentó.

BIOBIOLAB

Una de las aristas importantes del BiobioCine es su rol formativo, pues no se limita a ser un festival que solo exhiba películas.

Al igual que en la versión anterior, la instancia denominada “BiobioLab” constituye una plataforma para que diversos realizadores puedan trabajar sus proyectos, utilizando a los especialistas que están en el Festival como invitados.

“La idea del BiobioLab es ser una instancia de desarrollo de proyectos cinematográficos, los que son impulsados gracias a los profesionales que están acá. Más que el desarrollo del proyecto, se busca mucho potenciar el contenido de lo que están trabajando los realizadores”, explica el director Francisco Toro.

Además, este espacio formativo posee una característica distintiva en esta versión, pues además contempla la participación de proyectos que provienen del extranjero.

“Abrimos el BiobioLab y muchos países de Latinoamérica postularon. Este año se trabajarán 8 proyectos en esa instancia, de los cuáles tres no son chilenos, lo que es primera vez que ocurre. Dos de ellos son argentinos y uno es brasileño”, señala Toro.

El sentido es utilizar a los invitados internacionales y nacionales, más el jurado, para potenciar el trabajo de los jóvenes realizadores.

UN FESTIVAL EN DESARROLLO

BiobioCine posee desde sus inicios un enfoque en lo local, potenciando otras temáticas como la música, la identidad cultural y los pueblos originarios. Por lo mismo, su selección oficial cada vez resulta más interesante y este año trae algunos títulos importantes, como “Mala Junta”, ganadora en el Festival de Cine de Valdivia como Mejor Película Chilena.

“Tenemos una sección llamada “Hecho en Chile” y otras “Hecho en Biobío”. En la primera tenemos una selección de 6 películas, que solo son exhibiciones, fuera de competencia. Entre ellos hay un par de documentales sobre música, hay cine infantil. Las películas chilenas están buenas. Una característica nuestra es traer esas películas que no llegan, o que duran muy poquito en cartelera. Ese otro cine nos interesa como Festival”, profundiza Toro.

Sin embargo, la competencia también sigue mostrando avances, pues este año contempla títulos de diferentes países, como Brasil, Uruguay, México, España, Turquía o Argentina, por mencionar algunos.

Ramón Ávila, productor ejecutivo del evento, asegura que sienten que esta versión del festival está mucho más afinada.

“Hemos aprendido de los otros años y muchos de estos cambios son aprendizajes de las versiones anteriores. Está muy contundente con los temas este año, en la selección y las muestras, por lo que pudimos hacer franjas temáticas. Temas políticos, musicales, pueblos originarios. Se seleccionó mucho de eso y ayudó a darle un sentido al BiobioCine. Hemos aprendido mucho de otros festivales y creemos que este año está más sólido que en otras ocasiones”, finalizó.

Por lo pronto, en los próximos días se debería confirmar la película inaugural y poco a poco se liberarán los nombres de los principales invitados del BiobioCine 2017.

Fuente: elsur.cl

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