Cultura

Björk: “Creo que simplemente hice el disco que podía hacer en ese momento”

La artista islandesa habla de Vulnicura, el álbum más íntimo y desgarrado de su carrera.

Si se intentara reducir las dos décadas de carrera solista de Björk a un par de conceptos, lo esperable, lo convencional y lo obvio no entrarían en ese ejercicio. Ya sea a través de sus originales videoclips, sus particulares presentaciones en vivo, sus estrafalarios atuendos y, por sobre todo, su interminable innovación musical, la islandesa ha sabido construir un imaginario propio y a la vez en constante cambio. Pero hasta los seguidores más atentos de la solista se sorprendieron cuando ésta, en enero pasado, anunció en su página de Facebook la idea detrás su noveno álbum. En sus palabras, “lo que le ocurre a una persona al final de una relación”.

Cuatro años después de revolucionar la forma de publicar un disco con Biophilia (2011), proyecto multimedia que combinó naturaleza, música de vanguardia y aplicaciones tecnológicas -y que la trajo a Lollapalooza Chile en 2012- la artista regresa a las pistas con un trabajo que responde a una de las más tradicionales motivaciones de los músicos pop: los quiebres amorosos. Y si en su anterior álbum se mostraba como una suerte de deidad orgánica, en Vulnicura, cuyo significado en latín es “cura para las heridas”, la cantante aparece -en las letras, en el arte del disco- más humana que nunca, frágil y fracturada, luego de su ruptura con el artista visual estadounidense Matthew Barney, su pareja durante más de una década y el padre de su hija Isadora.

“El tema central del álbum es muy doloroso para mí. De cierta forma, las canciones fueron un alivio, pero trabajar en ellas me obligó a estar dándole vueltas al tema mucho tiempo”, explica la cantante, en un paréntesis de la gira mundial de Vulnicura que actualmente la tiene recorriendo Europa del Este.

En estos shows en vivo, tal como en el disco, la islandesa realiza un recorrido cronológico por todo el proceso de la separación. Una idea que en el álbum físico va acompañada por una detallada guía con los meses que  van pasando desde la sentida Stonemilker -tema que abre el álbum donde declara su amor hacia su ex pareja- hasta la desgarradora Family, donde cuenta cómo el divorcio repercutió en el hogar. Si en álbumes anteriores sorprendió creando nuevos instrumentos o haciendo sólo temas a capella, en este nuevo trabajo de Björk  la fuerza está en la honestidad descarnada de sus canciones.

“Creo que simplemente hice el disco que podía hacer en ese momento”, asegura la cantante, quien pese a lo íntimo de su nueva propuesta,  reconoce la búsqueda de cierta conexión con el oyente. “Quizás la forma que elegí para compartir el disco  estuvo en parte determinada por cómo la gente podría identificarse con estas ideas. Por esta razón, por ejemplo, decidí colocar los meses en las canciones en la carátula del disco, como una forma de hacerlo menos autocomplaciente y más universal”.

Corazón partido

Con una carrera estrechamente ligada a la moda, la vanguardia y las nuevas tecnologías, a más de alguien le llamó la atención que el último trabajo de Björk no estuviera disponible en las principales plataformas de streaming. Eso, hasta el miércoles pasado, cuando Vulnicura finalmente debutó en Spotify y Apple Music.

“Siento que en este minuto, en 2015, es importante liberar primero una versión física del álbum, y luego, después de un tiempo, en streaming. Como las películas”, explica la cantante, quien tiene más de un motivo para tener ciertas aprensiones con las nuevas tecnologías. De hecho, Vulnicura debió salir al mercado dos meses antes de lo previsto, luego que se filtrara a través de la red. Según cuenta, “al principio fue un shock, pero con el tiempo creo que terminó favoreciendo al álbum. En cualquier caso, es ese tipo de cosas que uno nunca se espera”.

Para algunos, este álbum marca un regreso al sonido de sus trabajos de fines de los años 90, como Homegenic y Vespertine. ¿Lo ve así? 

Hmm … la única conexión para mí es que en todos estos discos hay arreglos de cuerdas. Me parece que es una comparación algo perezosa.

Tomando en cuenta la motivación de los temas, ¿diría que este fue un disco difícil de crear o las canciones surgieron fácilmente? 

Yo te diría que hubo algo de las dos cosas. Tengo la sensación de que todos mis discos han tenido sus propios obstáculos y complicaciones, y también cosas que salieron muy fácilmente, cada uno de ellos a su manera. En el caso de Vulnicura todo fluyó, las canciones surgieron de forma rápida, pero después hubo que cortar y montar, un proceso bastante más complicado.

Mirándolo en perspectiva, ¿Cree que Vulnicura es sólo el resumen de un proceso emocional o siente que curó sus heridas mientras lo iba trabajando?

Creo que son cosas en las que no corre mucho la intención que uno tenga, son cosas que no se pueden planificar. Como dije, sólo escribí el álbum que pude escribir, y tal vez en ese sentido hay algo de resumen, de síntesis. Pero al mismo tiempo cada canción es distinta a la otra, y cada una tiene su propio peso. El tiempo fue pasando mientras terminaba el álbum, y para el momento en que salió la canción más antigua ya tenía como dos años. Ese es un tiempo largo en lo que respecta a los problemas del corazón. Por eso, creo que es difícil establecer con certeza qué hizo qué.

Finalmente, ¿hay planes de venir a presentar Vulnicura a Chile en el corto plazo?

Estoy tratando de ir a Sudamérica el próximo año, pero no puedo prometer nada por ahora.

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