Economía

Cumbre CEP: empresarios critican ausencia de apertura a cambios en reformas

Tras la cita, asistentes concordaron en calificar positivamente la reunión con la Mandataria. No obstante, echaron de menos autocrítica del Gobierno y que se abrieran espacios para reflexionar sobre modificaciones a las reformas.

Un diálogo franco y ameno, pero que no representó ningún cambio en la posición que tiene el Gobierno respecto a las reformas estructurales que lleva adelante, fue el que protagonizó ayer la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, con un importante grupo de empresarios en el Centro de Estudios Públicos (CEP).

En calidad de invitada especial para participar del 35° aniversario del CEP, la Mandataria arribó cerca de las 08.35 horas a las dependencias de la institución ubicada en Monseñor Sótero Sanz 162, ante la gran expectación de medios de prensa.

La Mandataria llegó flanqueada por el ministro del Interior, Jorge Burgos, de Hacienda, Rodrigo Valdés, de Energía, Máximo Pacheco, de Segpres, Nicolás Eyzaguirre y el vocero de Gobierno, Marcelo Díaz, siendo todos recibidos por los representantes de CEP, encabezados por su presidente, el empresario Eliodoro Matte.

Cerca de media hora antes, ya habían llegado al lugar una gran cantidad de invitados, entre los que se cuentan empresarios locales como Horst Paulmann (Cencosud), Wolf von Appen (Ultramar), Bernardo Matte (BICE), Bernardo Larraín Matte (Colbún), Salvador Said (Parque Arauco), Carlo Solari (Falabella), Víctor Bezanilla (Besalco), y Francisco Silva (Security).

Asimismo, asistieron al evento importantes figuras del sector privado como el presidente de la Bolsa de Comercio de Santiago, Juan Andrés Camus, el presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Alberto Salas, el ex presidente de la CPC, Juan Claro, el presidente del Consejo Minero, Joaquín Villarino, el ex contralor Ramiro Mendoza, el ex titular del Banco Central y presidente de Santander, Vittorio Corbo, los abogados Enrique Barros,  Leonidas Montes y José Zalaquett y los investigadores CEP, Isabel Aninat y Ernesto Ayala, entre otros.

El encuentro, de carácter reservado y que se prologó por casi de tres horas, comenzó con las palabras de bienvenida de Eliodoro Matte, quien destacó el nuevo aniversario del CEP y el aporte que ha dado la organización a la sociedad chilena. Prosiguió la exposición del académico e investigador de la Universidad de California, Christian Welzel.

Luego fue el turno de la visión local por parte de Rodrigo Márquez, sociólogo y consultor de la oficina de Chile del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y de Harald Bayer, actual director del CEP y ex ministro de Educación.

El ex secretario de Estado destacó que si bien se ha visto una caída de la credibilidad de la ciudadanía en las grandes instituciones, las personas siguen confiando en la institucionalidad más cercana que la rodea y en su situación familiar. Sin embargo, admitió una preocupación porque efectivamente existe un deterioro incipiente al respecto.

Tras un break, llegó la intervención más esperada por todos: La Presidenta Bachelet volvió a defender las reformas del Gobierno argumentando que apuntan a reducir las brechas entre la elite y la ciudadanía y a defender la dignidad de las personas.  Además, habló sobre la responsabilidad de los medios en la discusión en torno a ellas y abordó los desequilibrios políticos.

Llamó al empresariado a recuperar las confianzas para trabajar unidos por el desarrollo del país. Y en ese sentido, la Jefa de Estado enfatizó a los asistentes que para recuperar las confianzas se requiere una verdadera disposición por parte del empresariado a ceder.

Asistentes destacaron que se vio a Bachelet segura de su diagnóstico, tranquila, e incluso distendida como para darse tiempo de hacer bromas.

Pero, por sobretodo se la vio empoderada, pues en ella se centró el diálogo con los empresarios.

En ese sentido, la Mandataria afirmó que tiene la convicción de lo importante que es recobrar las confianzas entre el Gobierno y el sector privado para reactivar el dinamismo de la economía local, pero que esa convicción no significa que el Ejecutivo va a terminar haciendo lo que un grupo en particular del país quiere que se haga.

Por lo mismo, si bien algunos participantes resaltaron la señal de autoridad entregada y la buena disposición de la Presidenta, en privado cuestionaron su falta de autocrítica, que contrastó con los emplazamientos que hizo al sector privado. También criticaron la nula apertura a conversar respecto de la posible modificación de las reformas. “Fue un buen encuentro, pero que no movió la aguja”, detalla un asistente.

Las palabras de Bachelet dieron pie para el inicio de un panel moderado por el abogado y consejero CEP, Enrique Barros, y  compuesto por la Mandataria, junto al ministro Burgos y Valdés.

Este fue el momento en que el sector empresarial pudo plantear sus inquietudes frente al Gobierno, las cuales se vieron plasmadas en cinco intervenciones (Ver recuadro).

El presidente del Banco Santander, Vittorio Corbo, manifestó su preocupación por la situación macroeconómica internacional en que está inserto actualmente el país. En ese sentido, recalcó su inquietud por la desaceleración de la economía china y  cómo está afectando el ciclo  de las materias primas, entre ellas, el cobre, y su efectos a nivel  local. Además, advirtió el riesgo de un mayor costo del endeudamiento del país ante la fuga de capitales extranjeros desde los países emergentes ante la esperada alza de la tasa de interés en EEUU, así como la más deteriorada situación económica local.

La segunda consulta provino de la investigadora CEP, Isabel Aninat, sobre si el Gobierno no veía una contradicción entre impulsar una agenda legislativa que limita el financiamiento de la política solo a los recursos públicos y al mismo tiempo se quiera ampliar el espectro de candidatos políticos actuales.

Esta fue la única ocasión en que el ministro Burgos pidió la palabra para responder la reflexión de Aninat, desdramatizando la situación planteada.

La tercera inquietud que señaló Carlo Solari, presidente de Falabella, tuvo relación con el retraso tecnológico que tiene el país y los problemas de mayor calificación y capacitación del capital humano en materias como, por ejemplo, el habla de inglés.

Este fue el momento en que la Presidenta Bachelet distendió el ambiente con un chiste que ejemplificaba el bajo nivel de inglés: Señaló que un trabajador se encontraba muy preocupado porque debía dar un examen del idioma ante a su jefe. Sin embargo, su esposa lo alentó a  rendirlo. Al llegar, se encontraba muy contento, ante la pregunta de su esposa respecto de cómo le fue, el marido contestó que el jefe le había dicho que era un hijo de ‘playa’ (dado el parecido fonético de esta palabra con un insulto en inglés).

Por su parte, el empresario Salvador Said aprovechó la coyuntura, a horas de que tuviera lugar el partido de Chile contra Brasil, para llamar a la unidad del país. En esa línea, abogó por retomar las confianzas entre el mundo público y privado y a trabajar juntos por  el avance de l país.

El investigador CEP, Ernesto Ayala hizo la última consulta a la Jefa de Estado: En ella, apuntó al progreso del país y al mayor acceso a la adquisición de bienes y servicios por parte de la población chilena los últimos años gracias al actual modelo, reflexionando si ante ello no era más recomendable hacer un ajuste y mejoramiento al modelo, más que llevar a cabo una serie reformar estructurales, como las impulsadas por el Gobierno.

La única Reforma que se abordó abiertamente fue la Constitucional, donde aseguró que la Reforma Constitucional no va a tocar la propiedad privada.

 

Fuente: Pulso.

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