Economía Educación Región

Deudores CAE: trabas con pagos y plazos extensos son principales complicaciones

Desde que se crearon el Crédito con Aval del Estado (CAE) y el Fondo Solidario Crédito Universitario (Fscu), hay cerca de 280 mil estudiantes de la educación superior en la Región del Biobío que han logrado terminar una carrera recurriendo a alguno de esos préstamos.

Según la comisión Ingresa, hay más de 111 mil personas en la Región endeudadas por pago de créditos de estudio, quienes hoy adhieren a la idea, planteada por federaciones de estudiantes, de que se les condone la deuda.

Dos de ellos son Horacio Araya y Abel Riquelme, quienes de primera fuente relatan algunas complicaciones que han tenido por estos compromisos financieros.

INTERÉS Y MONTO

Horacio Araya tiene 26 años. Cuenta que una de las mayores dificultades de pagar las cuotas mes a mes del Crédito con Aval del Estado (CAE) son las exigencias que pone la banca.

“Mi deuda había sido calculada a 15 años con pagos mensuales y sin opción de cambiar el sistema de pago. Fue positiva la baja en la tasa de interés, sin embargo, si me atraso un solo día se aplica el interés del 6%. Además, el banco siempre me ha puesto trabas para el pago automático del crédito”, cuenta el ingeniero industrial de la Universidad Andrés Bello, de donde egresó con la máxima distinción académica.

Araya, además, es técnico universitario en Química de la Universidad Federico Santa María. En la actualidad trabaja como director alterno de un proyecto Innova Chile sobre el desarrollo de una pintura termoaislante a base de nanoestructuras inorgánicas.

Adelanta que se trasladará a Santiago durante el próximo año para avanzar con su investigación, cuyos resultados se aplicarán en el recubrimiento interior y exterior de viviendas. Este traslado impactará en sus finanzas, las que ya se ven mermadas por el pago del crédito.

Sobre el CAE opina que “si bien es un sistema que ayuda a muchos estudiantes de diferentes estratos sociales al momento de ingresar a la universidad, al final de este periodo termina siendo una mochila que cargas durante gran parte de tu vida laboral y los grandes beneficiarios de este sistema son los bancos, quienes reciben constantemente ingresos productos de las altas comisiones”.

Algo similar le ocurre a Abel Riquelme (26). Logró titularse de técnico universitario en Construcción en la Universidad Federico Santa María gracias al CAE y una de sus mayores complicaciones es que aún no sabe cuánto tendrá que pagar finalmente.

“Sé que debo cerca de seis o siete millones de pesos, pero aún no concreto todos los trámites con la Universidad Federico Santa María, por lo que debo regularizar eso y ver en cuantos años tendré que pagar”, dice.

Lo que a él le complica es que debe costear las necesidades de Maite, su hija de siete años, y además debe cubrir el arancel de la Ingeniería en Construcción que cursa en el Instituto Virginio Gómez.

DEUDAS SIN DISTINCIÓN

El Crédito con Aval del Estado nació en 2005 y está a cargo de la Comisión Ingresa. Permite a alumnos de cualquier institución acreditada poder acceder a él, incluso planteles privados fuera del Consejo de Rectores.

En un inicio se fijó en 5,8% el interés real hasta, pero durante el gobierno de Sebastián Piñera se rebajó al 2%. Se comienza a pagar 18 meses después del egreso del alumno y con una cuota que no supere el 10% del sueldo del deudor.

El Fondo Solidario, en tanto, nació en 1994 y les permite a los estudiantes acceder a planteles del Cruch. El pago comienza a cobrarse dos años después del egreso. La cuota no supera el 5% de la remuneración mensual del adscrito, con sólo un 2% de interés, y el plazo máximo de devolución es de 15 años. Después, la deuda se extingue.

Pese a que existen diferencias en asignaciones y cobertura, tanto el CAE como el Fondo Solidario han representado un peso para cientos de estudiantes y profesionales. Sólo en el periodo 2011-2015 se entregaron más de 160 mil asignaciones en el Biobío, el equivalente a la mitad de los estudiantes de educación superior de dicho periodo.

POR LA CONDONACIÓN

Mientras los representantes de la Confech han logrado el apoyo de los rectores de los planteles estatales para solicitar estudios que permitan condonar deudas del CAE y otros créditos, además de presentar sus indicaciones en la materia, en el parlamento, la organización Deuda Educativa -que agrupa a quienes solicitaron los créditos para estudiar- rechazó el “portazo” que la ministra Delpiano dio a la opción de eliminar las deudas.

“Estamos en contra de la postura de la ministra Delpiano. Queremos que se condone la deuda del CAE, pero también los créditos, que se han convertido en una forma de represión para nosotros. Apelamos a que nos saquen de Dicom y nos permitan sacar créditos”, expone Daniela Huerta, coordinadora regional de Deuda Educativa.

Además, adelanta que participarán de la marcha convocada por la Confech para el próximo martes 9 de mayo, además de iniciar mesas de trabajo con otras organizaciones.

“Interpelaremos a los candidatos presidenciales para conocer sus posturas, también a los parlamentarios de la zona. Es bueno que la Confech haya atendido nuestra demanda, pero esto va más allá del movimiento estudiantil, ya que hoy son los trabajadores los que están endeudados. Si se logra constituir una mesa de trabajo, esperamos que se nos considere con nuestros planteamientos: condonación de deuda, fin del Dicom, eliminar la retención de impuestos y gratuidad universal”, cerró Huerta.

Fuente: elsur.cl

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