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Dragicevic y Orozco alzan la voz por el CDF

Los ex presidentes de Colo Colo y la U, defenestrados tras las polémicas quiebras de ambas instituciones, sospechan que lo único que persiguen los inversionistas de las actuales Sociedades Anónimas Deportivas es cobrar los millones de dólares y dejar los clubes botados.

Informar a la gente, especialmente a los socios y los hinchas, apelar a los políticos, y eventualmente recurrir a la Justicia, son algunas de las gestiones que los ex presidentes de Colo Colo y Universidad de Chile, Peter Dragicevic y René Orozco, respectivamente, piensan realizar para impedir que la Asociación Nacional de Fútbol Profesional, ANFP, concrete la venta del Canal del Fútbol, un activo tasado en aproximadamente mil millones de dólares.

Ambos personeros, actores principales de las fraudulentas quiebras que afectaron a ambas instituciones, y que fueron el primer paso para la implantación del sistema de Sociedades Anónimas Deportivas en el país, hicieron tales declaraciones en el programa “Más Deporte” de la radio 106.7 FM de Puerto Montt, que conduce el periodista Víctor Cañas, el mismo que denunció ante la Fiscalía Nacional el misterioso caso de los 500 mil dólares que supuestamente nunca recibió el club Deportes Puerto Montt, a pesar de que por un acuerdo del Consejo de Presidentes de la ANFP le correspondían.

Tanto Dragicevic como Orozco coincidieron en que vender un activo tan valioso, que al contrario de mantenerse o estancarse exhibe un sostenido crecimiento, significa el último acto de ese negocio en que se ha transformado el fútbol. Que dicha venta debe impedirse de cualquier manera, porque podría significar el principio del fin del fútbol como la actividad que hasta ahora hemos conocido.

Dragicevic y Orozco, además, fueron los acérrimos defensores de los “derechos de imagen” de ambos clubes. En otras palabras, fueron siempre el principal obstáculo para que la ANFP pudiera disponer de esos derechos y vendiera el campeonato nacional como un solo producto.

Decretada la quiebra de ambas instituciones, sin embargo, los síndicos de uno y otro club entregaron graciosamente esos derechos, que son reconocidos internacionalmente y que, según el abogado constitucionalista José Luis Cea, en su estudio realizado al respecto llegó a la conclusión de que estos son intransables e inalienables.

Cea, en su estudio, agregaba taxativamente que “eso significa que nadie puede disponer de esos derechos sin el acuerdo y la venia de quienes son sus propietarios”.

Para graficarlo a nivel internacional, a ninguna Federación, Asociación, Liga o como se llame el organismo futbolístico de cada país, se le podría ocurrir -y tampoco podría- disponer libremente de los derechos de imagen de grandes instituciones como el Real Madrid, el Manchester United o la Juventus.
Dragicevic, en sus declaraciones al programa, se hizo una pregunta que a estas alturas muchos se están formulando: “¿Para qué se quiere vender el Canal?”.

Entre sus elucubraciones acerca del destino de esos dineros, señaló que “o se van a destinar a palear el déficit que muchos clubes muestran o, lo que sería peor, irían a parar a los bolsillos de los inversionistas. De acuerdo al valor del CDF, cada club recibiría algo así como 40 millones de dólares. Dicho de forma gráfica, menos de que lo que vale el pase de Arturo Vidal. Una cifra respetable, pero la nada misma para lo que el canal produce, según las propias cuentas de la ANFP. ¿Y qué va a pasar si, recibida esta plata, los accionistas se van para su casa con la plata?”.

El doctor Orozco, por su parte, apuntó que “mi impresión es que están apurados por vender antes de que el largo brazo de la justicia estadounidense, que está investigando los turbios manejos económicos del fútbol a nivel mundial, llegue hasta Chile. En otras palabras, los grandes accionistas van a retirar la plata que les corresponde y se van a ir. Tengo todo el derecho a pensar de esa forma, porque el señor José Yuraszeck, cuando se fue del directorio de Azul Azul, se llevó con él 15 millones de dólares. No lo digo yo. Lo dijo tiempo atrás El Mercurio y hasta ahora yo no he visto ningún desmentido de este señor”.

Sobre lo que se puede hacer respecto de esta venta, que es casi inminente, el ex presidente albo dijo que “hay que hacer un llamado para que los socios, los hinchas, y la gente del fútbol en general, se movilicen para impedir este negociado tan gigantesco como monstruoso. Si a nivel nacional a Colo Colo y Universidad de Chile nos expropiaron abusivamente nuestros derechos de imagen, ahora nos los van a robar a nivel internacional, porque por ahí supe que hay una empresa árabe que está dispuesta a comprar el CDF en 1.300 millones de dólares”.

El ex timonel albo agregó que “de una u otra manera, hay que recuperar los clubes para sus socios y sus hinchas. Que el fútbol vuelva a ser una actividad con un gran componente social, como lo fue hasta el año 2002, en que primaba lo valórico por sobre lo económico”.

A este respecto, el doctor Orozco agregó que “de nosotros se burlaron mucho cuando creamos la escuelita para Los de Abajo. Y sin embargo, a pesar de esa befa brutal de los medios de comunicación de derecha, seguimos adelante, porque era nuestro deber como ciudadanos responsables rescatar a muchachos que, inmersos en el trago y la droga, a veces hasta delinquían. Asumí en la U en 1991, a pocos días de que hinchas nuestros destrozaran el Metro Tren que va a Rancagua. Supe que algo había que hacer y empezamos por lo principal: darles educación a esos jóvenes que, por distintas razones, hasta ahí no la habían tenido. De ellos, 20 son hoy profesionales respetables. Es cierto que no los pudimos rescatar a todos, como hubiésemos querido, pero al menos hicimos el esfuerzo que nos correspondía. ¿Hoy quién se preocupa de esos muchachos? Nadie. Ahora indigna que muchos se sorprendan y hasta se escandalicen con el crecimiento de la delincuencia. ¿Y qué han hecho ellos para ponerle freno o al menos disminuirla? ¿Qué, para rescatar a muchos niños y jóvenes que sabrían aprovechar la oportunidad que se les da para ser personas de bien?”.

Tras señalar que la quiebra de Colo Colo había sido absolutamente digitada por el poder político aliado con el poder económico, Orozco agregó que “si eso fue algo escandalosamente irregular, la quiebra de la U fue sencillamente asquerosa. Entre otras cosas, se nos inventó una deuda previsional por 7 mil millones de pesos que nunca habíamos tenido. Había que implantar a como diera lugar el sistema de las Sociedades Anónimas para que al fútbol entraran aquellos que lo vieron siempre como un negocio. ¿Y de qué ha servido? El fútbol local está cada día peor. Si antes, con un gran esfuerzo, como U traíamos a un Maestri, a un Leo Rodríguez, Colo Colo a un Marcelo Espina y Universidad Católica a un Gorosito y a un Acosta, hoy traen tipos de segunda o de tercera categoría a los que no conoce nadie. Y que no me vengan a hablar a mí del logro de la Copa América, porque la inmensa mayoría de esos jugadores surgieron en los tiempos nuestros, cuando veíamos el fútbol como una actividad deportiva pero con un fuerte componente social. ¿Qué jugadores pueden exhibir ellos?”.

El ex timonel azul, que como siempre no se guardó nada, agregó que “el señor Edwards, síndico designado para la U, padre de un colorincito que ahora se las da de diputado inquisidor, se apresuró en vender los terrenos que teníamos en Lampa, donde estábamos construyendo con gran esfuerzo lo que sería la ciudad deportiva del club. Dijo que los terrenos no valían nada, pero finalmente fueron tasados en 2.800 millones de pesos, aunque quien finalmente los compró pagó apenas 860 millones. Un negociado más de esta gente, que es capaz de vender hasta su madre”.
Entre Dragicevic y Orozco, aunque el diagnóstico es similar, hay sin embargo una diferencia.

Mientras el ex presidente albo piensa que algo hay que hacer para impedir la venta del CDF, el doctor Orozco señala en cambio que “ya dije por qué creo que esto se va a concretar muy rápido. Dadas las actuales circunstancias, al regente de club que no quiera vender lo van a mandar al siquiátrico. Es que a esta gente el fútbol no le interesa, lo único que les interesa es el dinero. Está visto, además, que políticos y negociantes no valen nada. Cuando fui presidente eran hartos los políticos que, con tal de ahorrarse la entrada al estadio, entraban con un carnet del club. Nunca pusieron un peso. Sin embargo, fueron esos mismos los que después se apresuraron en comprar acciones de Azul Azul cuando las Sociedades Anónimas llegaron al fútbol como plaga de langostas. Somos nosotros los que estamos equivocados, por seguir creyendo que la vida no está para acumular riquezas, sino para ser decentes y tener valores”.

Agregó:

“Soy pesimista, además, porque la gente de este país lo está aceptando mansamente todo. La mayoría es abusada día a día y gana sueldos indignos. Al que gana el sueldo mínimo, y malamente sobrevive, hasta le expropiaron el derecho a ser feliz aunque sea por unas horas gracias a su equipo de fútbol. Porque los clubes ya no son lo que alguna vez fueron. Hoy son empresas concebidas únicamente para ganar plata, que no quieren tener socios ni hinchas, sino clientes”.

De lograrse una movilización de los hinchas, como señalan Dragicevic y Orozco, el incordio para la ANFP no sería menor. El mismo día en que ambos eran entrevistados por “Más Deporte”, de la radio 106.7 FM, salía la encuesta Adimark que, entre otras cosas, señalaba que mientras Colo Colo acapara el 44,8 por ciento de los hinchas del país, la U le sigue con un 25 por ciento.

En otras palabras, la ANFP podría tener potencialmente al 70 por ciento de los aficionados al fútbol movilizados en contra de la venta del canal.

Una venta del CDF que trae inevitablemente al recuerdo el cuento de Francisco Coloane, “La gallina de los huevos de luz”, en que dos habitantes de un faro ubicado al extremo sur de Chile, sólo pueden sobrevivir a una tempestad de quince días sin víveres gracias a que disponen de una gallina que uno de ellos quiere sacrificar para mejorar la ración de cuarenta porotos diarios que se han fijado, mientras el otro la mantiene con vida, sabiendo que cada día un huevo les mejorará al menos en parte la insuficiente y más que frugal dieta.

Uno, el previsor, tiene como apellido Oyarzo. El que quiere comer bien de inmediato, sin medir cuánto más podría durar la tormenta, y por tanto la falta de provisiones, se apellida Maldonado.

¿Habrá en los directorios actuales de los clubes de fútbol más Oyarzos que Maldonados?

Hasta ahora sólo se ha sabido de partidarios de quien quiere sacrificar el ave, sin pensar en lo que puede deparar el mañana.

 

Fuente: El Mostrador.

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