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El “Chino” Ríos en estado puro

En su primera entrevista después del incidente con la prensa en la serie de Copa Davis ante Ecuador, el zurdo expone sus particulares puntos de vista. Como muy pocas veces, habla absolutamente de todo y sorprende con varias revelaciones acerca de su vida privada. “Mauricio Israel fue a pedirme plata, unos 200 o 300 millones”, dice.

Marcelo Ríos regresa a Chile por un par de días. Momento preciso para entablar una abierta conversación con La Tercera. El zurdo quiere hablar y se nota. Sorprende con sus revelaciones, asume errores, pero no olvida los sucesos que lo marcaron. Un viaje a lo más profundo del ex número uno del mundo.

¿En qué momento está?
Nunca lo he pasado mal. Pese a todo lo ocurrido, he estado bien. Llevo casi 10 meses viviendo en Estados Unidos, contento. Una decisión difícil, pero que nos sirvió como familia. Cuando tuve la vasoconstricción fui a un psiquiatra y me dijo una cosa que me hizo un clic: “¿Por qué la gente se retira a los 70 años y dice voy a pasarlo bien en mis últimos días?”. Yo decidí hacerlo ahora. Mi vida fue al revés. Empecé a jugar a los ocho y terminé a los 27, con mi vida hecha. ¿Por qué, si tengo 40, lucas y familia, no lo disfruto ahora?.

¿Preferiría una vida normal?
Hoy fui al mall y me sentí raro. La gente te mira, se acerca… Y yo vengo de Estados Unidos, donde no me conoce nadie. Voy a dejar a mi hijo al colegio en pijama, me paseo sin polera. En Chile, a los ídolos no los sabemos cuidar. No es que sea por mí. El otro día leía lo de (Mauricio) Pinilla, cuando quiso cambiar la camiseta. No sé si fue mariconada o no. Igual lo digo más por Vidal. Chocó curado, pero es su vida personal. Yo tengo el concepto de que si el gallo es bueno y rinde en la cancha, da lo mismo. Y el hueón rindió, ganó la Copa América. Antes lo destrozaron. Que era alcohólico, que la señora era ludópata, que él también… En Chile se juzga mucho a los que les va bien o tienen éxito.

¿El periodismo no está hecho para usted?
Mi personalidad no calza con el periodismo. No calza en este país. Lamentablemente me crie solo… Mi familia aportó, pero no mucho, porque yo viajé desde los ocho años y me tenía que solucionar mis problemas solo. Me crie en una selva, solo, y como me trató el mundo. Algunos dicen que digo todo muy de frente y que no tengo filtro. No es que no tenga filtro, yo siento que no tengo nadie que me mande. No tengo un jefe. Quizás lo digo de una manera que a la gente no le gusta, que digo muchos garabatos… Pero también pienso que nos hacemos los cartuchos. El chileno habla con garabatos… Que se me juzgue tan fuertemente por decir un garabato, no encuentro que esté bien. Tampoco está bien que hable muchos garabatos y diga cosas groseras. Pero fui criado así. O viví así. No estoy dando una razón para decir que estoy bien o mal. Es mi manera de ser.

¿Qué pasó ese día con los periodistas? ¿Fue premeditado?
No. Jamás voy a hablar en conferencia ni hago entrevistas, a menos que sean entretenidas. Había escuchado lo de Maradona, y más que grosero lo encontré chistoso; fuera de lo común. No lo tenía pensado. El Colegio de Periodistas quería expulsarme del país por la hueá que dije. Muchos periodistas me han hecho mierda. Pero no son todos, hay gente profesional. En ese momento dije que eran todos. Y ése fue quizás el error que cometí: meterlos a todos en el mismo saco. Meto a los que me han hecho daño: farándula, deporte. Todos sabemos que aquí los periodistas mienten. Que por sacar una noticia, son capaces de decir cualquier cosa. Desde muy chico me empezaron a seguir. Me sacaron fotos paparazzi, lo que me enfermó, me molestó. Era mi vida privada y nunca la tuve.

¿No fue egoísta ir al sorteo después de lo que pasó? 
Ahí estás equivocado, porque yo no fui a la conferencia porque había periodistas, voy a todas las conferencias del equipo.

¿Pero no fue imprudente?
Para mí el tema no fue tema. Empezó a serlo, una vez que me senté solo y me di cuenta de que no había sido el lugar ni el momento preciso para decir lo que dije. Yo, quizás, voy saliendo de mi casa y si me agarra un periodista y se mete a mi patio, ahí le puedo decir una grosería. Me hicieron una pregunta y mi respuesta no fue la correcta. Me arrepiento de lo que hice, pero no estoy arrepentido de que no me gusten los periodistas.

¿Cómo lo tomó el equipo?
Te voy a ser muy sincero. Voy a todas las conferencias y no fui por picar a los periodistas. Me fui porque nos íbamos a entrenar, fui a buscar mi bolso y me siguieron. Después, me di cuenta de que realmente mienten, porque la misma periodista que dicen que empujé, dijo: “Yo soy chiquitita y Marcelo me pasó a llevar, pero nunca me empujó”. Me pongo a pensar en ese minuto cómo puede ser tal la mentira. Otro tema. Estaba en Estados Unidos y me empezaron a llegar mensajes de felicitaciones. Y el tarado de Nelson Flores -yo le digo tarado porque es un tarado-, que me habrá seguido en mi carrera, que cree que es mi amigo y no lo es, dijo que yo estaba esperando mellizos, con una autoridad… Y mi señora no estaba embarazada. La gente se da el derecho, por creer que me conoce, de opinar cosas que no son verdad.

¿Qué pasó con la multa?
Hay un prize money que llega a la Federación y se le descuentan las multas. De ahí se les paga a los jugadores. Y creo que esto es totalmente fuera de la Copa Davis. El error lo cometí yo, así que le pagué los 2.500 dólares a la federación, porque encuentro injusto que les quiten la plata a los jugadores, que les deben desde la época de Hinzpeter.

¿Por qué no fue a San Juan?
Por un tema personal. Obviamente me hubiera encantado estar y que me gritaran cosas. Creo que hay una rivalidad. Los tuiteos que tiré no los tiré en mala onda, pero la gente los pesca así. Yo calenté la cuestión, pero en una onda deportiva. Sabíamos que Chile le ganó a Argentina en el fútbol, están picados. Siempre hay una rivalidad, pero me molesta que el chileno no me apoye y se tire contra mí. Dije que les íbamos a romper el culo, pero en Argentina se habla así. Veo los programas deportivos argentinos y se agarran a chuchadas, se tratan de hijo de puta. En Chile uno dice eso y queda como garabatero. Una vez dije que yo era uno y Vilas había sido dos. Entonces, dejemos tranquilo al viejito. Pero son cosas chistosas, no son graves.

¿Piensa seguir en la Copa Davis?
Hablé con el Nico Massú y le conté lo que pasó y él como que se atrapa. Es un problema mío y me lo tienen que preguntar a mí. Y como no llegan a mí, le preguntan a él. Yo le dije “Nico, contigo tengo buena onda, pero no eres nadie para andar contando mis cosas. Es cosa de que digas ‘pregúntenle a Marcelo’”. Al equipo le dije lo mismo. Pero no se habló del tema. Se reían. Encuentran que tengo una personalidad divertida. Soy un tipo muy chistoso en el ambiente. Me encuentran car’e raja y sin filtro, pero yo encuentro que soy serio. Cuando trabajo con mi papá y tengo reuniones, soy bastante serio. Me considero inteligente, que tengo claras mis cosas, mi familia, dónde estoy parado. Pero tengo mi lado chistoso. No sé si es hacer cagadas, pero no he matado a nadie.

Le preguntaba por su futuro.
Me ausenté de esta Copa Davis, pero sigo. Quería ir a Argentina. Pero ya no me mando solo, tengo familia, tengo señora y es un siete conmigo. Tengo un papá bastante inteligente. No me manda, pero me guía. Obviamente las decisiones son mías. Tengo 42 años y decidí dejar pasar ésta porque tenía problemas personales que arreglar. Estuve hasta el último día a punto de viajar. Me sentí respaldado por ciertas personas, pero no por todos. Pero no en mala onda. Es como cuando te contrata un canal y no puedes decir lo que quieres. Siempre he puesto el ejemplo de Camiroaga, que me caía la raja. Cuando conversaba con él, me decía “nunca te voy a hacer mierda”. No dependo de nadie y puedo hacer lo que quiera. No tengo parámetro. La que me puede retar es mi señora, como lo hizo cuando dije “chúpala”. Pero más que eso, nadie.

¿Sigue creyendo que es Asperger?
En una Copa Davis, una psicóloga me hizo un test de CI, que salió muy alto. Ella no me llamaba genio, pero sí que era un tipo muy especial y con una capacidad de comprender la vida que muy poca gente tiene. Me dijo que yo era Asperger. Un día me puse a leer con mi señora y vi que de 60 cosas, tenía 59. Entonces me calzó. Puedo ser Asperger. Aquí quiero tirar otra historia: a mi hija, la Colombita, la acaban de encontrar superdotada en Estados Unidos. Es fuerte eso. Sacó 118-120 en el CQ (Cultural Intelligence). Allá, el Ministerio de Educación debe ser, en cada colegio saca a los niños superdotados. Es la única de su curso. Ve diferente las cosas, la van a avanzar en cursos y van a tratar de que aprenda cosas más adelantadas. Es una gran noticia, estamos muy contentos y ella está feliz. Salió igual al papá. No tengo claro qué significa ser superdotado… Yo quizás fui superdotado para el tenis.

¿Lo encuentra parecido a su caso?
Yo tengo a Marcelito, que tiene seis. Es seco para el fútbol, aparte es pintoso, rubio, alto. Allá empiezan a los ocho años en los equipos, pero lo llamaron para llevarlo, y fue. Se aburrió porque eran muy malos y no fue más. Hablé con alguien del fútbol de acá y me dijo que era muy chiquitito. Pero a los nueve es una edad en que ya están contratando jugadores. Esta persona, un ex futbolista muy bueno, me contó que hay brasileños que valen 10 millones de dólares. Una locura. Entonces, él quiere ser futbolista. No le gusta estudiar. Con qué cara le digo que no. Así que le dije: “la única manera de que no estudies es siendo futbolista, bueno y te tienes que dedicar”. Siempre he tenido el concepto de que para estudiar hay tiempo, pero para el fútbol o el tenis, no. Se te pasó el tiempo y cagaste.

¿Y qué equipo le gusta?
A Marcelito le gusta el Real, Ronaldo lo tiene loco. Escuchó o leyó que iba a terminar en Los Ángeles Galaxy de Beckham. El otro día fuimos a ver a Pirlo y Villa, que juegan en New York City, y él no sabía quién era Villa y yo le expliqué que jugó en Barcelona. Y un gallo en la tribuna le gritaba “te pagan ocho millones al año y ni corrís”. Entonces, le dije “con que juegues en Estados Unidos cinco años te hiciste la vida”. Pero él me dijo: “yo quiero jugar con Ronaldo”.

¿Sabe lo que pasa con la federación?
Lo pasé tan mal con Hinzpeter… A mí me pagaron lo que me debían, te lo explico y lo voy a dejar más claro que la cresta. Yo no cobraba nada por ir a Copa Davis hasta que pasáramos al Grupo Mundial o jugáramos la pasada. Ahí yo quería recibir un bono, y me dijo “perfecto, ningún problema”. Fueron cuatro Copa Davis para llegar ahí y no cobré nada. Iba, estaba ahí, me sacaba la cresta, dejaba a mi familia, peleaba con mi señora… Igual iba, porque me gustaba, el equipo es un siete. Cuando llegó el momento yo fui a hablar con Hinzpeter y me dijo cosas muy fuertes del equipo, que me llegaron. Le dije: “tú me prometiste algo y cúmplelo”. Luego, llama a Ulises (Cerda) y le dice: “Marcelo renunció a la Copa Davis y va a llamar a Nicolás y al equipo, porque siente que lo pasé a llevar”. No fui a otra Copa Davis, porque dije que mientras estuviera y no se arreglaran los problemas, no iba a apoyar lo que estaba pasando.

Usted fue donde la ministra Riffo.
Fui donde la ministra del Deporte con Hinzpeter. No soy amigo de él, sí trabajaba para él. En el auto le pregunté: “¿Nosotros vamos a pedirle plata a la ministra para tapar tus cagadas o pagar tus deudas?”. “No, Marcelo, cómo se te ocurre”, me respondió. Nosotros fuimos a pedirle 300 ó 400 millones y yo hablé. Hinzpeter estaba cagado de la risa.

¿Se sintió utilizado?
Obviamente. Quise hablar con ella para decirle que no quería tapar los hoyos de Hinzpeter y que no tenía nada que ver con él. Yo soy un empleado, soy el ayudante de Nicolás. No sé las platas de la federación ni lo que hizo con la Beca Musalem. Tampoco puedo decir que él robó, porque no tengo idea. Dicen que robó, pero no sé. Y ahora que quedó libre, capaz que no robó. Pero de que hubo un hoyo en la federación y quedamos como las pelotas… ¡como las pelotas!. Después, pasó lo de la cancha en Iquique. Otra cagada más. Cagada tras cagada. La gracia ahora es empezar de cero con otra federación. Yo voy a ayudar a Nicolás, porque es mi amigo. Lo quiero harto. Hemos sacado adelante a un equipo joven.

¿Le ve potencial al equipo?
El equipo chileno se transforma en Copa Davis. Juegan muy bien, entrenan muy bien. A mí me tienen mucho respeto. Pero yo digo que en el tenis tú puedes entrenar muy bien, pero cuando llega el partido es cuando vale. Y aquí eres bueno o malo por resultados. No eres bueno porque le pegai bonito a la derecha o tienes la volea de Federer. Aquí son los resultados, el ranking, el prize money que ganaste.

¿Cómo ve a Jarry?
Con dos metros no puede ser malo. Le dije en la Copa Davis con Ecuador, y no estoy mintiendo: “Tú tienes que dar el paso. Estai a un paso de pegarte un rajazo y meterte 80, de pegarte otro y meterte 60. Y de ahí, unos cuartos o semis de un grand slam y te metís 20”. Y pasó esa hueá. Llegó a la semifinal de un torneo y a la final de otro. Yo hablé con él y le dije: “tú para lo que sacas, tienes que ganar más fácil”. Todos me encuentran la razón, y él también. Pero me dice que recién está aprendiendo y puede tener razón. Pero de que juega un huevo, juega muy bien. Se mueve muy bien para lo grande que es. Mentalmente es muy bueno, entrena bien, es profesional. No le veo pifias. Quizás le falta roce internacional; pegarse un rajazo y ganarle a un tipo 10 y meterse.

¿Y a Garin?
Garin juega un huevo, pero sabemos todos que mentalmente es un poquito frágil, todavía. Yo creo que es un poquito de inmadurez.

Toni Nadal dijo que la personalidad no era precisamente lo suyo…
No lo conozco ni me interesa lo que diga. Una vez dije que si Nadal hubiera estado en mi época, creo que le hubiera ganado, y que Agassi en su mejor momento le hubiera ganado fácil. Y aquí alguien malinterpretó y dijo que hoy en día yo le ganaría. Pero ¡qué estupidez más grande! Yo tengo 42 años y el hueón ganó 11 torneos en Montecarlo. Cómo le voy a ganar. Me hicieron mierda. Salió en España, en todos lados. Nadal dijo: “yo no pesco tonterías”. Y es obvio, cómo va a pescar tonterías. Es como cuando me hicieron jugar con Vilas. Iba ganando 6-0, 5-0. No sabe sacar, no sabe nada. No le pega a la pelota. Y es la realidad, son otras épocas.

Para usted, ¿cuál es el mejor tenista de la historia?
Federer, lejos. Lejos, como persona. Yo tuve muy buena relación con él. Cuando yo jugaba, él jugaba todo saque y red y no le iba tan bien. Y ahora gana de fondo. Es una cuestión espectacular. Gana Wimbledon de fondo, saca bien, se va a la red. Te muestro el físico de él, que no es el de un deportista, y el hueón gana. Lo eligieron como una de las personas más influyentes. Para mí, es uno de los mejores deportistas de la historia.

¿En Estados Unidos nunca se ha encontrado con Sergio Jadue?
No. Ni me interesa conocerlo. Sí me encontré con Mauricio Israel en Colombia. No sé si estará bien contarlo, pero lo voy a contar igual. Todos saben el problema que tuvo Israel. Y en la época de Israel, yo trabajaba en el Mega y el compadre llegaba con sus autitos nuevos, sus relojes, sus minitas. Le empezó a ir mal. Como él dice, se lo tragó la tele. Y fue a mi casa a pedirme plata. Me pidió una cantidad bastante importante. Unos 200 ó 300 millones. Y yo le dije que no, porque no prestaba plata. Sé que después fue a pedirle plata a mi papá, pero esa es otra historia. Entonces, después lo veo en una entrevista donde pide perdón. Me lo encuentro en Colombia y el hueón saludaba al público, se metía al bus de Chile. Bueno, me viene a saludar y andaba con una polola, que era de Cali. Y yo le digo: “¿Te puedo pedir un favor? No me saludes, porque no quiero que me vean al lado de un delincuente”. Me responde: “¿Qué? ¿Un delincuente?”. “¿Qué te considerai tú?”, le digo. Yo creo que la polola no sabía lo que él había hecho, porque después se metió a decir “¿cómo delincuente?”. Y le dije “deja que él te explique”. No sé si debería haberlo contado, no sé a quién puede importarle Israel hoy en día, pero la cuento porque la tenía adentro y me importa una raja Israel.

¿Por qué decidió exponer su postura política?
Por qué no lo puedo hacer. Nunca me había interesado, porque durante el año yo viajaba. Hoy tengo tiempo para leer más; para meterme en política, para ver noticias; saber quiénes son mis presidentes; historia de mi país. Y tengo todo el derecho de votar por alguien y decir por quién quiero votar. Y si Piñera es mi candidato y Guillier no, no sé por qué un tenista, un extenista o un gallo que vende condones no pueden votar. No le encuentro nada de malo. Si yo estoy por Piñera, siento que tengo todo el derecho de hacerlo.

 

FUENTE: LA TERCERA

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