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El senador Guillier votó a favor de todos los articulados de la reforma escolar que ahora critica

El precandidato afirmó que la ley que eliminó el lucro, el copago y la selección se hizo “de abajo hacia arriba”, no ha resultado y ha costado mucha plata al Estado. En cambio, cuando se tramitó en el Senado, la defendió férreamente como una “una necesidad imperativa”. “Por supuesto, señora Presidenta, apruebo esta reforma”, dijo en su disertación en la Sala del Senado.

El candidato presidencial del Partido Radical Alejandro Guillier disparó una batería de dardos en contra de la emblemática reforma educacional del gobierno que elimina el lucro, el copago y la selección, lo que generó un impasse con La Moneda y las críticas de la Nueva Mayoría.

El senador por Antofagasta dijo que la reforma fue diseñada “desde arriba”, ya que se creó una “superintendencia, le pusieron la agencia, cambiaron la LGE la LOCE, no sé qué más; se han creado empresas acreditadoras, agencias de calificación y las escuelas siguen igual. El profesor sigue solo frente al mundo, los alumnos se siguen lateando en muchos colegios”.

El parlamentario aseguró que dicha reforma “no ha resultado y cuánta plata se ha gastado. La gracia es gobernar de abajo para arriba, que cada colegio tenga su proyecto educativo de acuerdo a la realidad de sus alumnos”.

Entre los que le respondieron estuvo la ex ministra de Educación, Mariana Aylwin, quien escribió en su cuenta de Twitter: “El senador Guillier ahora dice que el país está estancado y que la reforma educacional fue mal hecha???”. Y es que Aylwin fue, junto a varios ex ministros de Educación y analistas, una de las que criticó de antemano la reforma educacional por su negativo impacto.

El también ex ministro Andrés Velasco escribió un mensaje similar: “Que el senador Guillier critique las reformas que él mismo aprobó muy contento y sin hacer ninguna indicación o advertencia es una patudez”.

El contundente apoyo de Guillier a la reforma

Ambos tuits recuerdan el pleno apoyo que le entregó a la reforma educacional el senador presidenciable, quien nunca expresó cuestionamientos públicos.

De hecho, en las cinco votaciones que hizo en la Sala del Senado, de alrededor de 40 articulados votó todos a favor del gobierno, alineado con los senadores de la Nueva Mayoría.

En un discurso del 17 de diciembre de 2014, cuando se aprobó la discusión general del proyecto en la Sala, calificó dicha reforma de “una necesidad imperativa”, y criticó a la oposición por tildarla de ideológica. “Creo que hay más desesperación y prejuicio”.

Para argumentar su defensa, hizo un extenso recuento de la historia de la educación en Chile, de los resultados académicos y concluyó que el “mercado simplemente reproduce las estructuras de la desigualdad y de la segmentación en una sociedad”.

Guillier abogó por una “reforma profunda a la educación”, ya que quedó “añeja para las condiciones que Chile necesita para dar un salto al desarrollo”. También defendió la selección de los colegios, ya que “no discrimina y le permite a todos progresar”, y calificó de “valiente” la decisión de eliminar el lucro en los colegios subvencionados. “No se puede lucrar con recursos públicos. Lo que se le pide a la educación subvencionada es un cambio en su dinámica, no que desaparezca”.

Para enfatizar su postura, reiteró que “la reforma no busca cerrar la educación subvencionada sino, simplemente, integrarla a una nueva lógica de no lucro y de no selección, de manera que los establecimientos cumplan, igualmente, una función pública. De eso se trata esta reforma”.

“Por supuesto, señora Presidenta, apruebo esta reforma”, dijo al concluir su alocución.

Las otras “vueltas de carnero” de Guillier

Pero no sólo en la reforma educacional el senador ha cambiado de opinión. El caso quizás más emblemático fue haber sido rostro de las isapres en 2006, mientras era ancla del noticiero de Chilevisión, en un spot pagado en que defendía las virtudes del sistema privado de salud.

Ahora como candidato tiene otra postura: “El país ha cambiado, hoy día es más exigente en muchas cosas, pero yo cuando leo los diarios, veo la tele o las radios, veo periodistas todos los días haciendo publicidad, entonces, pongámonos de acuerdo, si quieren todos los periodistas nos abstenemos, pero hagámoslo todos”. 

Otra situación similar ocurrió con su aprobación a una norma que buscaba castigar con presidio menor a los periodistas que filtraran informaciones de las causas judiciales, pero después que se generó una polémica, se retractó y aseguró que “me pasaron un gol con la norma de filtraciones, fue mi error porque no tuve el celo suficiente para revisar todo”, dijo.

Fuente: ellibero.cl

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