Región

Energía limpia y segura para el Bío Bío

El gas natural es generado a partir de la descomposición de materias orgánicas y vegetales enterradas desde hace millones de años bajo tierra, el gas natural es una mezcla de hidrocarburos ligeros. Se compone esencialmente de metano. Es incoloro, inoloro y más ligero que el aire y además no es corrosivo ni tóxico. Por todas estas características, el gas natural es un combustible limpio, que se considera «aceptable para todas las partes» y que genera poco gas carbónico.

Las propiedades del gas natural y sus múltiples ámbitos de aplicación hacen que sea una energía muy solicitada. En la industria química, se utiliza como materia prima para la fabricación del metanol, amoniaco e hidrógeno. En el plano de los consumidores, el gas natural es una forma de producir energía eléctrica. Además, otros procedimientos de conversión nuevos permiten prever un uso en la producción de etileno o de la gasolina.

El gas natural no es tóxico ni corrosivo; es una energía limpia y segura, que despierta cada vez más interés por su capacidad de responder a las necesidades de las empresas, los colectivos y los particulares. Entre los combustibles fósiles, es el que más favorece el cumplimiento de las recomendaciones del protocolo de Kioto sobre cambio climático.

La combustión de gas natural libera poco gas carbónico y genera dos veces menos óxido de nitrógeno que el fueloil y tres veces menos que el carbón. Asimismo, libera 150 veces menos óxido de azufre que el fueloil de uso doméstico, con lo que contribuye a combatir el efecto invernadero, a reducir la lluvia ácida y a limitar los picos de ozono.

Bajo esta realidad, BioBioGenera espera comenzar a construir el primer semestre del próximo año sus dos grandes proyectos en la región, el terminal de GNL Penco Lirquén y la Central El Campesino de Bulnes. Ambas iniciativas se encuentran en las últimas etapas de Evaluación de Impacto Ambiental.

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