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Hillary busca remontar en las encuestas

Con el desafío de remontar su popularidad, la ex secretaria de Estado debate hoy con cuatro de sus cinco contendores demócratas.

Hillary Clinton virtualmente no tenía competencia ni entre los demócratas ni entre los republicanos a principio de año, cuando lanzó su candidatura con un 66% de apoyo. Hoy, sin embargo, el panorama ha cambiado, tras conocerse el escándalo de los e-mails privados de la ex primera dama cuando fue secretaria de Estado. Y si bien los cuestionamientos a la aspirante demócrata por haber utilizado una cuenta de correo electrónico personal en lugar de una oficial, no la han hecho dejar de estar a la cabeza de las preferencias de su partido, sí han mermado su liderazgo potenciando la aparición de nuevos contendores.

Este es el caso del senador por Vermont Bernie Sanders, quien bajo el lema de una revolución política para derribar a “la clase millonaria”, pasó de tener un 9% de apoyo al principio de la campaña a un 26%, según varios sondeos recientes que lo sitúan entre 1 5 y 20 puntos más abajo de Clinton. A esto se suma el fantasma de una posible candidatura del vicepresidente Joseph Biden (con un 15% de las preferencias a nivel nacional), con quien durante los primeros cuatro años de la administración de Obama, Hillary Clinton siempre tuvo roces en cuanto a temas de política exterior. Si bien Biden no ha manifestado su deseo de correr por los demócratas, su nombre resuena cada vez más como eventual aspirante a la Casa Blanca.

En este contexto, la ex primera dama llega al primero de seis debates demócratas, hoy, en Las Vegas, con varios desafíos. “Necesita recordarle a la gente lo que  gusta de ella y convertirse en algo más que la única alternativa viable”, dijo el director del Instituto de Políticas Públicas de Georgetown, Mo Elleithee, citado por The Wall Street Journal. “Tiene que ser agresiva al contrastarse con el senador Sanders, sin caer en los excesos”, agregó al mismo periódico el analista político demócrata Jim Manley.

Según el The New York Times, en ese sentido, el debate de hoy en la cadena CNN, proveerá a la candidata de una oportunidad no sólo para explicar sus políticas a los televidentes, sino que para mostrar su pasión por la política. Según el mismo análisis, si bien Clinton es asidua a las estadísticas y datos duros, cuando es interrogada por cuestiones personales hay momentos en que le cuesta ocultar su sarcasmo. Pero agrega que, asimismo, sus mayores victorias han venido de la mano de su vulnerabilidad, como el caso de un debate en 2008 para las primarias que finalmente ganó Obama, cuando un moderador le preguntó sobre “su problema de simpatía”, a lo que ella respondió “eso hiere mis sentimientos”. Obama interrumpió en lo que para muchos fue un comentario condescendiente, diciéndole a su contendora “eres suficientemente simpática Hillary”, tras lo cual perdió la primaria en New Hampshire, alargando la pelea por las primarias con la ex primera dama.

Este debate también es una importante vitrina para cinco de los seis candidatos que se presentarán a la primaria demócrata. En contraste con los 15 contendores del partido republicano, encabezados por el polémico perfil de Dunal Trump, la contienda entre los demócratas se prevé plana. “Los únicos candidatos conocidos son la inevitable líder y el senador de Vermont”, indicó el ex gobernador Martin O’Malley a The Wall Street Journal, quien pese a su intensa campaña figura muy atrás en las preferencias. “Con este debate, la gente podrá saber quiénes son todos los candidatos”, añade el ex gobernador de Maryland, quien ya acusó hace dos meses al Comité Nacional Demócrata de limitar el número de debates con el fin de fortalecer la campaña de Clinton. Los otros participantes serán el ex gobernador de Rhode Island Lincoln, Chafee y el ex senador de Virginia, Jim Webb. Las mayores ganancias del debate podrían ser obtenidas por Sanders, quien según los analistas necesita visibilidad para plantearse como una alternativa válida frente a la favorita, con quien compartiría varios lineamientos, aunque desde un ángulo situado mucho más a la izquierda, según The Wall Street Journal. Por ejemplo, Sanders plantea un alza del salario mínimo mayor a la que promueve Clinton y establecer reglas más estrictas en Wall Street, así como una gratuidad en la educación más amplia; al contrario, en cuanto a inmigración y control de armas, la ex secretaria de estado buscará remarcar su posición más liberal.

En ese contexto, parte de la estrategia de Clinton será asegurar a la audiencia que ella está mejor preparada y tiene más apoyos que Sanders para concretar sus propuestas. Según Amy Chozick, periodista estadounidense dedicada intensivamente a seguir la carrera de Hillary Clinton, la candidata “no posee el capital político de su esposo, ni puede entusiasmar a las masas como el Presidente Obama. Pero cuando se trata de debatir, despliega un talento muy particular, apareciendo siempre tranquila y cómoda consigo misma”.

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