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La “letra chica” de la reforma previsional de Bachelet: La mitad de los 2,6 millones de jubilados no tendrá alza de pensión

El economista Bernardo Fontaine advierte que 1,3 millones de jubilados (la mayoría recibe una pensión básica de $104 mil) no tendrá incremento; y que los que ganan entre $106 mil y $300 mil recibirán un menor incremento que los jubilados entre $310 mil y $600 mil. Todo el que gane sobre $600 mil recibirá $120 mil.

La semana pasada, la Presidenta Michelle Bacheletlanzó una reforma previsional en que el gran titular era que el 90% de las pensiones aumentarían 20%, y prometió que “con el ahorro colectivo todos ganan, incluso quienes tienen las pensiones más altas. No hay nadie que quede fuera de los beneficios”.

Sin embargo, tras ingresar al Congreso los tres proyectos de ley con decenas de páginas que detallan la implementación de dicha reforma, aparecieron las “letras chicas”, según advierte a este diario el economista y experto laboral, Bernardo Fontaine, quien hizo un exhaustivo análisis del contenido.

El problema surge en cómo se repartirá la bolsa de plata que generará el aumento del 2% de la cotización de los trabajadores, que irá a un fondo común administrado por el Estado.

Quiénes serán los beneficiados y cuánto se les pagará es lo que abrirá un debate político importante, según el economista, quien advierte que el proyecto puede ser usado como un “misil electoral” contra quienes se opongan.

Para Bachelet, el concepto clave para tener “pensiones dignas” es la “solidaridad” entre los afiliados. “Tenemos que sumar solidaridad a los esfuerzos personales de ahorro, para alcanzar pensiones más dignas. Solidaridad entre jóvenes y adultos mayores, entre hombres y mujeres y entre trabajadores de altos y bajos ingresos”, afirmó la Presidenta.

Primera “letra chica”: 1,3 millones de jubilados no aumentarán su pensión

Sin embargo, dicha repartición “solidaria” no impedirá que de los 2,6 millones de pensionados actuales, la mitad (1,3 millones) no recibirá incremento alguno.

Ello, porque no se les subirá un solo peso a los 600 mil jubilados que reciben la pensión básica solidaria de vejez de $104 mil; y lo mismo pasará con otros 700 mil jubilados de las antiguas cajas de previsión social, que ganan, en promedio $200 mil. Ambos grupos de jubilados suman 1,3 millones de personas, la mitad de todos los que hay en el país.

A ellos no se les subirá la pensión porque el Estado tendría que destinar recursos del presupuesto de la nación. Pero no hay recursos para ello, debido a que el gobierno ha destinado millonarios recursos a la gratuidad universitaria, se ha endeudado en US$30 mil millones -lo que duplicó la deuda pública- aumentó el déficit fiscal y el país ha crecido a un magro 1,8%, lo que redujo la recaudación fiscal.

Además, sería inconstitucional destinar recursos de los cotizantes a quienes no cotizaron, que son precisamente quienes reciben la pensión básica solidaria, según una minuta del Ministerio de Hacienda que menciona el economista.

Según Fontaine, la filosofía de la repartición de la plata propuesta por Bachelet contradice los principios socialistas de justicia social, de darle más plata a quienes tienen menos y menos a quienes tienen más. La reforma plantea exactamente lo contrario, ya que premia a los pensionados de mayores ingresos y castiga a los de menores ingresos.

Segunda “letra chica”: Los de mayor pensión recibirán más aporte que los de menor pensión

¿Quiénes sí aumentarán su pensión? Otra cantidad similar, 1,3 millones de personas que ganan sobre la pensión básica de $104 mil y sin tope.

La “letra chica” que advierte Bernardo Fontaine es que quienes tengan una pensión de entre $105 mil y $309 mil recibirán un ajuste menor que quienes ganan entre $310 mil y $600 mil.  Éstos últimos tendrán un incremento neto del 20%. Por ejemplo, alguien que gane $400 mil subirá su pensión en $80 mil, quien gane $500 mil en $100 mil y quien reciba $600 mil en $120 mil.

Pero los que ganen menos de $310 mil tendrán un reajuste del 20% solo de la pensión autofinanciada (lo que cotizaron) y no del aporte solidario que les hace el Estado. Eso significa que un jubilado que gane $140 mil subirá su pensión en apenas $10 mil, un 7%, cifra muy lejana del 20% prometido, explica el economista.

Además, quienes tengan una pensión sobre $600 mil y sin tope hacia arriba recibirán un aumento de $120 mil mensual. Así, por ejemplo, alguien que gane $700 mil quedará con $820 mil y alguien que gane $2 millones subirá a $2 millones 120 mil.

Tercera “letra chica”: Las cotizaciones de los primeros cinco años serán para el fondo colectivo y no individual

En el sexto año recién de implementada la ley, los cotizantes actuales podrán ver incrementados sus ahorros, ya que el 3% de aumento llegará en ese momento, lo que para Fontaine también es una “letra chica”.

Ello, porque durante los primeros cinco años todo el incremento del 2% que hagan los empleadores irá a la bolsa común que se repartirá entre los ya jubilados.

Además, Bachelet prometió el incremento de las pensiones desde el primer año de instalada la ley, pero eso no calza con el alza gradual de 1% en la cotización del primer año que tendrán que poner los empleadores, y así sucesivamente hasta completar el 5% en seis años. 

Fuente: ellibero.cl

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