Opinión

Rejuveneciendo el derecho laboral.

No cabe duda que el proyecto de ley que crea un estatuto laboral para jóvenes que se encuentran estudiando en la educación superior es una bocanada de aire fresco en materia laboral, que implica reconocer la capacidad de trabajo de un grupo etario hasta ahora desprotegido. En efecto,  en Chile solo El 9% de los jóvenes estudia y trabaja a la vez, cifra que está por debajo del promedio de Latinoamérica y los países de la OCDE. Esto tiene una razón clara, la mayoría de los jóvenes,  que trabajan y estudian, lo deben hacer en situación de informalidad laboral, sin contrato de trabajo, y privados por ende de todo derecho laboral, situación que tiene su origen en la imposibilidad de jóvenes estudiantes de cumplir con una jornada laboral en los términos reglamentados en el código del trabajo, lo que lleva a pactar de facto con empleadores jornadas flexibles, no reguladas por el derecho laboral chileno, pero que les permitan compatibilizar trabajo y estudio.

El proyecto contemplara una jornada flexible, pactada con el empleador, de no más de 30 horas semanales, distribuida en no más de seis días seguidos, que deberá quedar determinada en el contrato, contemplándose además periodos de descanso para los trabajadores, y lo que es muy novedoso podrán mantenerse como causantes de asignación familiar, y como carga de sus padres en una institución de salud previsional. Asimismo la remuneración del trabajador  no se considerará como renta para efectos de determinar la condición socioeconómica del estudiante o su grupo familiar para el acceso al Fondo Solidario, crédito fiscal universitario y crédito con garantía estatal, así como cualquier otro sistema de crédito fiscal, subsidio o beneficio que tenga por objeto financiar estudios en una institución de educación superior o gastos asociados a ellos.

De esta manera no se entiende, o se vislumbra como peregrina, la crítica formulada por ciertos sectores políticos y organismos de representación laboral, en cuanto a que la aprobación del estatuto joven es un retroceso para los derechos de los trabajadores,  que su finalidad es  crear un régimen laboral que reduzca los derechos de estos grupos etarios, como una forma de incentivo a su contratación, ya que previo a este proyecto la gran mayoría de  jóvenes trabajadores estaban privados de todo derecho laboral, trabajando en situación de absoluta informalidad y precariedad laboral, sin contrato de trabajo, en situación de  inseguridad, incertidumbre laboral y falta de garantías en las condiciones de trabajo, todo por poder  armonizar trabajo y estudio.

No cabe sino señalar que  ha sido un acierto del gobierno dar la oportunidad a los jóvenes de ser una fuerza de trabajo reconocida, reglamentando sus derechos laborales y protegiéndolos de abusos, esto nos demuestra que el derecho laboral en Chile se está rejuveneciendo, dando la bienvenida  a nuestros jóvenes al mundo laboral.

 

CLAUDIO CUSACOVICH VÁSQUEZ

ABOGADO LABORALISTA

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