Deportes

Su Majestad va por el sexto en Australia

Roger Federer (36) parece no tener rival. Ni dentro ni fuera de la cancha. Por eso, antes de saltar a la pista para disputar los cuartos de final del Abierto de Australia ante Berdych, escribe un mensaje en el celular desde su habitación del Hotel Crown de Melbourne. Es para su gran rival, pero también su gran amigo, que acaba de retirarse lesionado y cabizbajo tras no soportar las molestias en el psoas ilíaco de la pierna derecha durante su duelo ante Cilic. “Sí, le mandé un mensaje a Rafa (Nadal) antes de irme a dormir para preguntarle cómo estaba. Fue duro ver a un amigo así, abandonando de esa manera, y le deseo lo mejor”, desclasificaba ayer el genio de Basilea en plena pista del Rod Laver Arena. El número 2 del mundo volvía a hacer gala de su caballerosidad.

Un tenista tan piadoso fuera de la pista, como despiadado dentro. Berdych hizo todo lo posible para evitar el desenlace. Llegó a ponerse 2-5 arriba en el primer parcial, exprimiendo al máximo en la primera manga a un Federer excesivamente impreciso. Pero en cuanto el ganador de 19 Grand Slams consiguió levantar dos pelotas de set y forzar el tie break, la resistencia del checo se vino abajo. Y el helvético terminó rematando la faena con autoridad, recuperando su mejor versión y cerrando el asunto en tres mangas por un contundente 7-6 (1), 6-3 y 6-4, en dos horas y 15 minutos.

Y agrandando de paso su incomparable leyenda. Sumando su victoria número 92 en el Melbourne Park; alcanzando, sin ceder un solo set esta vez, su decimocuarta semifinal en 15 años en este mismo escenario -récord en la era Open-; y situándose a sólo dos duelos de su vigésimo título de Grand Slam (el que sería su sexto cetro en Australia, donde defiende la corona). Con 36 años y 173 días, el Expreso Suizo se convertirá además en el tenista de mayor edad en disputar una semifinal en Melbourne desde que el australiano Ken Rosewall lo hiciera con 42 años en 1977.

Será su presencia 43 en la ronda de los cuatro mejores en un Grand Slam, un apartado en el que su ventaja sobre sus inmediatos perseguidores, Jimmy Connors y Novak Djokovic (ambos 31), es sencillamente abismal.

Su rival mañana será el sorprendente surcoreano Hyeon Chung (58°), verdugo de Nole en octavos y del estadounidense Sandgren en cuartos de final. 21 años. La leyenda contra el gran proyecto.

Cilic y Edmund, en tanto, dirimirán la otra semifinal de un torneo en el que Roger vuelve a ser el gran favorito. El señor del tenis mundial.

 

Fuente: La Tercera

Escribir un comentario

A %d blogueros les gusta esto: